We found true friendship in a hopeless place.

Todos suelen tenerle miedo al martes 13, todos... absolutamente todos.

Pero yo... lo marco como un día especial en mi calendario, el día en que una de las personas más geniales que he conocido en mis 18 años... nació.

Si, ella... mi adorada Gaby.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS MI VIDA!

Es tu última etapa en la base 10. 
¡Pero qué mierda! Es donde se empieza a vivir de verdad... y no te preocupes, yo te ayudaré a que disfrutes esta desabrida vida al máximo.

¿Te acuerdas cuando nos conocimos?

Bueno, ahí se explica el título de este post dedicado a ti. 
Encontré la amistad en un lugar sin esperanza, tu sabes a lo que me refiero... tu sabes que fue difícil enfrentar cosas tan negativas. Pero ya ves... salimos adelante de todo ese infierno lleno de envidia y aunque a veces nos sigan torturando con sus cosas de niñas ardidas, solo ignoramos... Y SEGUIMOS SIENDO GENIALES.

A veces me pregunto qué hice para que tuviera una amiga tan especial como tú, llegaste como un angelito caído del cielo... aparte de entregarme toda tu confianza, le diste felicidad y amor a mi círculo social... y a mi vida entera.

Gracias por las risas, por tratar de hacer todos mis sueños realidad... por no rendirte nunca... y por enseñarme a sonreír y correr debajo de la tormenta.

Que nadie te haga sentir menos, tu eres especial... tu eres alguien de otro mundo, TU ERES MEJOR QUE ELLAS....

Tu eres más que una amiga, una hermana... y estoy agradecida de ello. 

Porque nadie cortará ese cablecito imaginario que nos une, es irrompible... como nuestra fortaleza.






Te adoro.


#SayNoMore

Dream or dreamer?

La playa; uno de esos lugares en donde la imaginación vuela, se libera y el tiempo se va tan rápido como arena entre los dedos.
Adoraba como los rayos del sol causaban un leve ardor en todo mi pálido rostro, la brisa quemando cada centímetro de mi piel color nieve y alborotando cada uno de mis rizos haciéndolos bailar al ritmo del viento abrasador. 

Un ambiente perfecto, eterno... celestial.

Volteé la mirada al sentir un suave toque sobre mi hombro; era él, con la sonrisa de niño inocente a la que me tenía muy acostumbrada y sus ojos color miel chocaron de repente con los míos provocando una descarga eléctrica entre nuestra diminuta distancia. 

-¿Qué haces hermosa? –Preguntó jugando con un rizo que caía graciosamente sobre mi frente- Hace mucho frío acá, vamos… entremos a la casa.

-¿Nunca has tenido la necesidad de estar solo? –él me miró de manera confusa y noté un poco de perturbación en el brillo de sus preciosos ojos- de verdad… ¿nunca has tenido esa necesidad? –fijé mi mirada hacia el horizonte y no dije nada más.

Al instante sentí un tierno y delicado beso posado en mi mejilla, sonreí de lado al contacto de sus labios con mi piel. A continuación, sus fuertes brazos rodearon mi cuerpo, dándome una sensación de protección combinada con calidez; eterna y exquisita calidez.

Silencio...

Un largo y desesperante silencio. Porque habían momentos en el que las palabras y las caricias sobraban, esos momentos en el que solo el ruido del golpe de las olas contra las grandes rocas y la brisa que nos acariciaba, eran los únicos testigos de lo que se andaba desarrollando en aquella playa… nuestra playa.

-Pídeme lo que quieras pequeña… -dijo acabando con el silencio- pero nunca, escúchame bien… nunca… pidas que te deje sola. Porque así me alejes de ti, así me llegues a odiar algún día, así trates de desaparecer de mi vida, nunca… dejaré de estar aquí, nunca te dejaré sola y siempre estaré en esta playa… sentado en este pedacito de arena.

Volteé y aún sin decir nada acaricié su tercia piel color canela, acaricié sus labios de cereza y posé un tierno beso sobre ellos. Pude sentir la sonrisa de él al morderle el labio inferior… y un estremecimiento se apoderó de los dos.
Nos separamos, pero él seguía envolviéndome entre sus brazos y volví a mirar hacia el horizonte, sonreía como una niñita boba y cerré los ojos en un gesto de satisfacción.

¿Y saben por qué?

Porque sabía que todo era un sueño, porque sabía que en cualquier momento el despertador iba a sonar... y porque sé que los sueños pueden hacerse realidad.


#SayNoMore