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Testimonio - por una fan de Michael Jackson


No recuerdo el mes, ni el día exacto, ni la hora. Tampoco recuerdo si era de día o de noche. Es más, es un recuerdo casi borroso que apenas tengo grabado en mi memoria.
Tenía diez años. Según lo poco que recuerda mi papá, ya estaba a un poco de cumplir los once, por lo que deduzco era a mediados del 2005, en vacaciones de verano.

¿Creen en el amor a primera vista?
Pues yo desde ese día empecé a creer.

Jamás imaginé quedar prendida a los videos que mi papá poseía, pero fue aquel día en que los encontré a él y mi tía viendo un DVD que compraron con mucho anhelo (ya que en ese tiempo el reproductor de DVD estaba en todo su apogeo) y que todo pasó en un instante.

“If they say why, why? Tell ‘em that is human nature…”

Cantaba aquel chico de largos rizos negros y ojos grandes. Destilaba magia y pasión pura. Cada movimiento, cada nota, cada paso… todo lo hacía perfecto y con una precisión que a cualquiera dejaba con la boca por el piso.

“-Hija mira, él es Michael Jackson… mi artista favorito.”

No le dije nada. No podía sacar la mirada del televisor, no quería hacerlo.

Hoy, mientras escribía esto me puse a pensar en todas las cosas que viví mientras me volvía fan de Michael. Caí en la cuenta de que hay un gran antes y un gran después de su partida.

Fue inevitable no ponerme triste… no soltar una lágrima. Fue inevitable no tener ganas de parar con éste escrito, porque sé que me hará daño. Pero también sé que, de alguna manera, me hará sentir mejor.

Les mentiría si les dijera algo como “todo de ese día se me hace borroso” porque no es así. Recuerdo a la perfección cada instante,  cada detalle de ese día… de ese momento en específico.

Ahí me encontraba yo, sentada al filo de mi cama. Sin poder creer lo que acababa de escuchar, sin poder analizar y mucho menos procesar todos los sentimientos que en ese momento se me cruzaron. Tal vez hasta suene exagerada, pero fue como si de pronto me estuviera viendo yo desde otro lado… todo era muy raro, muy subnormal.

“El cantante Michael Jackson fue declarado muerto a las 2 de la tarde”

¿Dos de la tarde? ¿Y yo me enteré a las diez de la noche?

Ese día llegué de la escuela y por algún extraño motivo, dormí toda la tarde. No me enteré del mundo hasta que ya muy de noche me levanté y aun así seguía sin prender algún medio de comunicación.

Hasta que decidí hacerlo.

Prendí la televisión y al instante esa noticia fue la primera en llegar a mí. Pude sentir claramente como poco a poco algo que ya había sentido dos años atrás volvía como un fuerte golpe. Pero que nunca quise volver a sentirlo por cualquier otro motivo.

Era tristeza. La más pura y desdeñada tristeza.

Sentí la presencia de mi madre a mi costado, no decía nada. No tenía por qué hacerlo. Las lágrimas caían sin parar, pero yo seguía sin pronunciar palabra alguna o poder ejecutar algún movimiento. Era el mismo sentimiento que tuve cuando mis padres me dijeron que se iban a separar… cuando vi por cuenta propia que un maldito cáncer se había llevado a mi abuelo, aquel hombre que había tomado el papel de “segundo papá” para mí.

Año tras año, golpe tras golpe.

Recuerdo que de ahí, los días fueron una tortura. Sabía que todo esto iba a ser una odisea. Me esperaban días de llanto, aislamiento y depresión. Se me había cruzado todos los problemas por los que había pasado. Había perdido la dicha de ver a mis padres juntos y enamorados, a mi abuelo…

…a mi ídolo.

Ahora, el hecho de que ya no lo voy a poder ver en un concierto, es algo que hasta ahora me tortura. Muchos piensan que por algún estúpido motivo ya me olvidé de él.

Sólo porque ya no lo lloro, tal vez.

Creo que si existe ese lugar tan aclamado llamado cielo, Michael tal vez esté mirándonos desde ahí. Sonriendo como sólo él lo hacía, destellando ternura y amor. Estoy segura de que si esa teoría es cierta no le debe gustar nada vernos llorar por él. Aunque siempre digo que él debe entender lo importante que es para cada uno de sus fans.
Debe entender de que prácticamente se volvió parte de cada una de nuestras vidas, que muchos (como yo) se refugiaron en su música para calmar el dolor que estaban sintiendo en algún momento.  Debe entender que extrañaremos la dulzura, el talento, la magia y la paz que su presencia daba en éste mundo.

Y por último, debe entender que muchos de nosotros nos quedamos con las ganas de darle las gracias. Por todo lo que nos ha enseñado, por todo el valioso legado que nos ha dejado, por las alegrías que nos ha brindado y hasta por las lágrimas que en algún momento necesitábamos soltar y él por medio de sus canciones logró que lo hiciéramos.

Absolutamente por todo.

Ahora, creo en mi misma. Aprendí a ver que si estaba dispuesta a lograr algo y le ponía toda clase de esfuerzo y positivismo, podría lograrlo.
Me enseñó a no creer en los prejuicios, en no tomarles importancia y que la ignorancia de la gente no consiguiera su objetivo, afectarme.

Él me enseñó a ser “irrompible”.

Yo sólo quería hacer en este post lo que hace mucho debí hacer, expresarme.

Tal vez mis palabras no son coherentes, pero así es cuando conectas los dedos al corazón y no al cerebro. Dices todo lo que sientes sin respetar orden, sólo escribes todo lo que salga en el momento.

No me culpen por eso.

Sólo quiero finalizar diciendo algo breve:

Si estás leyendo esto y tu ídolo/a (para ponerlo en general) esta todavía caminando por éste mundo, valóralo. No dejes por ningún motivo de apoyarlo, porque aunque no lo creas él o ella nunca te ignora. Es más, estoy segura de que están eternamente agradecidos por tu apoyo, Michael lo estaba… de alguna forma siempre nos mostró su amor y aunque yo me encontraba a miles de distancia de él, siempre sentía su cariño… su afecto… su maravillosa magia.

Y tú, mí querido MJ fan:
Sólo te pido una cosa, sigue siendo fuerte y auténtico por sobretodo. Mantén esa alegría, porque nosotros tuvimos de ejemplo la hermosa sonrisa de Michael. No dudes nunca en que puedes lograr cumplir tus sueños, porque él nos enseñó una frase que sé muy bien la llevas grabada de por vida.

“If you can dream it, you can do it.”

A cada uno de ustedes, yo los quiero como mi familia.

Y a ti Michael,
Gracias. 

Say no more.

We found true friendship in a hopeless place.

Todos suelen tenerle miedo al martes 13, todos... absolutamente todos.

Pero yo... lo marco como un día especial en mi calendario, el día en que una de las personas más geniales que he conocido en mis 18 años... nació.

Si, ella... mi adorada Gaby.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS MI VIDA!

Es tu última etapa en la base 10. 
¡Pero qué mierda! Es donde se empieza a vivir de verdad... y no te preocupes, yo te ayudaré a que disfrutes esta desabrida vida al máximo.

¿Te acuerdas cuando nos conocimos?

Bueno, ahí se explica el título de este post dedicado a ti. 
Encontré la amistad en un lugar sin esperanza, tu sabes a lo que me refiero... tu sabes que fue difícil enfrentar cosas tan negativas. Pero ya ves... salimos adelante de todo ese infierno lleno de envidia y aunque a veces nos sigan torturando con sus cosas de niñas ardidas, solo ignoramos... Y SEGUIMOS SIENDO GENIALES.

A veces me pregunto qué hice para que tuviera una amiga tan especial como tú, llegaste como un angelito caído del cielo... aparte de entregarme toda tu confianza, le diste felicidad y amor a mi círculo social... y a mi vida entera.

Gracias por las risas, por tratar de hacer todos mis sueños realidad... por no rendirte nunca... y por enseñarme a sonreír y correr debajo de la tormenta.

Que nadie te haga sentir menos, tu eres especial... tu eres alguien de otro mundo, TU ERES MEJOR QUE ELLAS....

Tu eres más que una amiga, una hermana... y estoy agradecida de ello. 

Porque nadie cortará ese cablecito imaginario que nos une, es irrompible... como nuestra fortaleza.






Te adoro.


#SayNoMore

Porque eres el único al que amo DE VERDAD.

No, no me estoy refiriendo a un chico que conocí hace dos días. No hablo del "patita" que me anda cortejando. No, no hablo de... esa clase de amor (si es que se le puede llamar así).


Hablo de mi padre, el primer hombre al que amé, amo y amaré hasta que mi corazón deje de latir.
¿Por qué hablo de él ahora?


Simple, es su cumpleaños número 46. Y en mis escasos 17 años no he podido regalarle algo en donde pueda agradecerle TODO lo que hizo y sigue haciendo por mi.
Ahora, tengo un blog... así que, es lo mínimo que puedo hacer en este momento, que por cierto tengo que buscar el celular para llamarlo.


Lo que más amo de él es su carisma y la capacidad que tiene para derrumbar todas mis penas con una alegre y carismática sonrisa.
Aunque por él sufrí la peor pubertad (la verdad... fue por los dos, mi mamá también hizo protagonismo "estelar" de eso) no le guardo NINGÚN rencor, es mi padre... y lo más importante fue que aún así ya no viva conmigo, siempre esta pendiente de mi, de lo que necesito y hasta cuando no necesito nada sigue a mi lado.
Su amor es incondicional y viceversa. No solo me cumple algún capricho común, sino que también está ahí cuando necesito su cariño, su amor y comprensión.


Lo veo de lejos, me mira, me sonríe y yo solo atino a correr hacia él como una niña de 5 años. Porque eso es lo que soy para él... su eterna niña, la niña de sus ojos.


Por él aprendí a perdonar de corazón, a aceptar unas sinceras disculpas y a olvidar todo ese odio que en un momento (pequeñísimo, por cierto) sentí hacia él. 
Siempre diré que crecí al lado de mis dos padres, porque es la verdad, tanto como él y mi madre supieron abastecerme de su amor para no sentir alguna detestable lejanía.


Todavía recuerdo la veces que me llevaba al nido, de la mano, saltando, cantando y jugando a no pisar las rayas de la acera. Cada tanto un frenesí imparable de risas y algunas caídas de parte mía.


Inocencia rebalsando el ambiente.


Para mi... son momentos que nunca se borran de tu mente, porque además de eso... están grabados con cincel en tu corazón.




Alejandro Medina Villar; papá precioso... ¡FELIZ CUMPLEAÑOS!




Te amo mucho.

¿Perfecto? ¡LAS PELOTAS!

El que es perfecto... que tire la primera piedra. (Para después golpearlo con ella.)

Siempre he dicho que alguien para ser perfecto... tendría que ser Dios. 
Pero no nunca faltan los tontos que tratan de llegar a ello, son tan ingenuos... que son hasta capaces de recriminar a otros.
Como sea, el hecho de querer llegar a la perfección no siempre es malo. Al fin y al cabo te ayuda a poder superarte a ti mismo y sentirte mejor, pero hay otra clase de "perfeccionistas".
¡Aaaay que me hinchan las que no tengo!

Para ser más exacta en esto, he sido discriminada por alguien. ¡SÍ! He sido víctima de eso.

¿La verdad? No me afectó... pero si me llenó de cólera el saber que hay gente así existiendo en el mundo.
Me dijeron: "No encajas acá, eres... rara." 

Sí, rara.

Pues déjenme decirles una cosa, estoy contenta con mi rareza. Prefiero 100mil veces ser rara a que ser una persona pedante, jodidamente perfeccionista y para variar... discriminadora.
Es bajo y anti-ético. 

No es mi estilo serlo, porque mi mejor estilo es... no tener estilo.
Acaso, ¿no pudieron utilizar el adjetivo "diferente"?

Aunque siempre diga que me importa un reverendo pepino lo que diga la gente, eso no quiere decir que tienen el derecho de ofender y hacerme sentir inferior.
Porque simplemente no lo soy... no soy ni inferior ni superior a nadie.

Lean bien a los que me siguen, porque no lo mencionaré otra vez...

¡NO SOY PERFECTA! y nunca lo seré... ni querré serlo.